El domingo 31 de enero de 2021 en el Filosofado Ignacio Ellacuría tuvimos el retiro “Ver nuevas todas las cosas en Cristo” donde colocamos en oración el Plan Apostólico de la Provincia de Venezuela 2021-2026, las Preferencias Apostólicas Universales (PAU) y la próxima Congregación de Procuradores.

El retiro estuvo conformado por cinco momentos que nos ayudaron a vivir y orar en profundidad estos documentos que nos guían en el camino del servicio en el Reino de Dios:

  1. Reflexionar: durante este momento leímos, oramos y profundizamos nuestro entendimiento sobre los documentos dados.
  2. Compartir: a través del diálogo, conversamos sobre cómo nos afectan estos documentos y cómo somos agentes activos en la aplicación de los mismos.
  3. Discernir juntos como Comunidad: ver la llamada de Dios a cómo responder ante los nuevos desafíos en nuestro contexto.
  4. Responder: discutimos qué líneas y acciones podemos llevar a cabo en nuestros ámbitos de trabajo y pastorales.
  5. Eucaristía: ese día culminamos nuestro retiro con la Eucaristía para agradecer a Dios el momento dado, y ofrecer nuestras intenciones y luces en la aplicación del Plan Apostólico y las PAU, así como seguir colocando en oración a la próxima Congregación de Procuradores.
Durante el compartir coincidimos en que estamos bajo un nuevo contexto que nos coloca ante nuevos desafíos de proclamar y construir el Reino de Dios. Esto implica salir de sí mismos, cambiar de paradigmas, cambiar la forma en como se ha respondido en el pasado ante los desafíos, ser creativos.

Estamos ante un Plan Apostólico y unas PAU bastantes prometedoras y que nos involucran en hacer frente ante los desafíos que tenemos por delante. Desde la misión en que nos encontramos en los estudios, en las pastorales y en las misiones particulares surgió la interrogante de cómo lograr que las personas, colaboradores y equipos que trabajan y están junto a nosotros participen de nuestra misión y vida, igualmente la necesidad de trabajar en red y de apoyarnos unos a otros.

En el retiro tuvimos como textos bíblicos sugeridos:

  • El anuncio que realiza Juan Bautista sobre la venida de Jesús (Mt. 3, 1-12). Que Jesús nos bautiza con el Espíritu Santo y el fuego; y es por ello que pedimos la gracia de discernir los caminos por los cuales hemos de transitar para ser seguidores de Jesús, y proclamar su Buena Noticia en medio de este mundo.
  • La inflexibilidad de las reglas (Mt. 9, 14-17), como trampas del Mal Espíritu. Debemos ser flexibles ante los nuevos desafíos y realidad que nos rodea para podernos adaptar y responder a ellos. Se debe tener esa plasticidad, y pedir la gracia del discernimiento para saber en qué momento se deben abandonar los “odres viejos”, y abrirnos a los “odres nuevos”. Es por ello siempre necesario tener presente nuestro Principio y Fundamento, para el qué hemos sido llamados.
  • Y por último, oramos con el texto de Lc. 14, 28-33, que nos invita a tomar en serio el proyecto de ser cristianos, de utilizar nuestras virtudes, habilidades y fuerzas en pro del PAP y las PAU.

Para finalizar, se nos invita a ser valientes ante los desafíos presentados, y recuperamos aquel pasaje del P. Arrupe, S.J., en su entrevista con el New York Times, el 25 de noviembre de 1966, el cual nos sirvió de inspiración:

“No tengo miedo al nuevo mundo que surge. Temo más bien que los jesuitas tengan poco o nada que ofrecer a ese mundo, poco o nada que decir o hacer, que pueda justificar nuestra existencia como jesuitas. Me espanta que podamos dar respuestas de ayer a los problemas de mañana. No pretendemos defender nuestras equivocaciones, pero tampoco queremos cometer la mayor de todas: la de esperar con los brazos cruzados y no hacer nada por miedo a equivocarnos”.

Agradecemos a Jesús (Txuo) Rodríguez, S.J., por guiarnos y acompañarnos durante este retiro.

Oscar Pimentel, S.J.