El 17 de septiembre se llevó a cabo la misa de toma de posesión del Padre Raúl Herrera, SJ como nuevo párroco de la Iglesia Jesús de Nazaret de la Carucieña con el fin de continuar con la notable labor del Padre Jorge Ulloa, SJ y muchos otros Jesuitas que han hecho vida en dicha comunidad.

El evento inició el día sábado 16 de septiembre en la Iglesia de El Garabatal. Con la llegada del Padre Raúl Herrera arrancó la jornada con un momento de oración que continuó con un paseo por las instalaciones donde las personas habían preparado diversos stands para dar a conocer los variados grupos organizados, apostolados y movimientos de la Parroquia; luego cada grupo tuvo un espacio para presentarse y compartir la labor que realizan, fue realmente impresionante encontrar una Parroquia que tuviera semejante nivel de participación. Niños, jóvenes, adultos y personas mayores cuentan con espacios para crear y dirigir proyectos que atienden necesidades integrales de la colectividad y donde además consiguen crecer a nivel personal y espiritual garantizando espacios comunes para el encuentro y la evangelización.

La jornada finalizaría en horas de la noche con un show de talentos llevado a cabo por el Movimiento Juvenil Huellas, quienes con obras teatrales y musicales compartían mensajes de esperanza, animosos en empezar a reconstruir el país resaltando lo mejor de la cultura venezolana.

A las nueve de la mañana del día siguiente el padre Raúl tocaba con fuerza la puerta principal de la Iglesia Jesús de Nazaret, a lo que los asistentes respondieron con un grito en conjunto “Bienvenido, pase adelante” con dicho gesto se daba inicio a la Celebración Eucarística donde el padre Ulloa entregaba oficialmente las llaves de la Iglesia al padre Herrera.

La misa contó con la amplia presencia de los feligreses quienes colmaron las instalaciones, acompañados por el Pbro. Juan Bautista, Vicario General de la Arquidiócesis de Barquisimeto, quien presidió la celebración junto al P. Provincial Rafael Garrido, SJ.

La celebración estuvo cargada de actos protocolares llenos de simbología eclesial donde el nuevo párroco se comprometía  a continuar un legado que ha dado muchos frutos para la Mayor Gloria de Dios y finalizaba con un estruendoso aplauso dedicado al padre Jorge Ulloa con el cual la comunidad le demostraba todo su afecto, cariño, bendiciones, pero sobre todo un gran “GRACIAS” por sus siete año de entrega y cercanía con la gente. Luego de la misa, se preparó un compartir continuando con bailes y obras teatrales a cargo del plan vacacional para abuelos y abuelas que se desarrollaba en la Parroquia. Sin duda alguna padre Herrera pisando su tierra larense sentirá gran emoción y gozo al ser recibido por una comunidad fiel, alegre, comprometida, organizada y dispuesta.

Que Dios lo acompañe, guie y vivifique con este nuevo compromiso asumido, lo mismo que el padre Ulloa en su nueva misión  en  tierras marabinas.

Pedro Jesús Bravo Yépez, NSJ

Facebook
Instagram
Twitter
Youtube