Del 21 al 24 de febrero de 2020 se llevó a cabo el encuentro de maestrillos en la comunidad Loyola – Gumilla de Puerto Ordaz. Estos encuentros responden a un ciclo temático que integra la formación de los escolares jesuitas para la misión en la etapa del Magisterio. El Inicio del mismo estuvo dirigido por el P. Dizzi Perales S.J., quien orientó la dinámica a través de la conversación espiritual, en donde cada maestrillo tenía un tiempo personal para compartir y reflexionar con el resto de sus compañeros jesuitas su momento personal y su experiencia en la misión encomendada. Fue un espacio en donde cada participante pudo compartir libremente las mociones y orientaciones que ayudasen a ensanchar los horizontes personales y a pensar las situaciones comentadas.

Después de la escucha atenta entre los compañeros, resuena la invitación de acoger con docilidad lo que Dios siembra en cada uno de nosotros y en quienes nos rodean para ponerlo con confianza en manos del Maestro.

En otro orden de ideas, los Maestrillos en un conversatorio con los profesores Aiskel Andrade y Alfredo Rivas Lairet, consiguieron tener una apreciación de la situación política y social del Estado Bolívar. Ambos profesores comentaban que pese a los altos riesgos que involucra ejercer la minería ilegal, la impotencia por obtener recursos en medio de la crisis económica ha impulsado a muchos venezolanos a dedicarse a ese oficio, entre ellos, ex trabajadores de las empresas de la Corporación Venezolana de Guayana que tras el cese de actividades silencioso y continuo de las industrias, han preferido dejar sus lugares de trabajo y adentrarse en las minas. El auge de la minería del oro también ha inducido un éxodo interno hacia el estado Bolívar, especialmente en los municipios mineros, cuyos bosques han sido deforestados arbitrariamente

Por su parte el P. Arturo Peraza S.J., coordinador de la Red Guayana, comentó acerca de la importancia de la misión de la Compañía de Jesús en la zona. Expresó que ante la crisis que se evidencia en el país, el principal reto que tienen las distintas obras de la Compañía de Jesús es trabajar en red y acoger la invitación de la Congregación General 36 “Llamados a una misión de reconciliación y justicia” para afianzar la dimensión social y el compromiso de una nueva visión de desarrollo no solo para el Estado Bolívar sino para el país.

Los frutos de este conversatorio suscitaron en el grupo la invitación de asumir y reflexionar acerca de la formación y el apostolado intelectual, como un discernimiento fundamental para entender la dificultad de los procesos que vive el país, encontrarle una motivación al trabajo y a la misión encomendada para abrirle lugar a la creatividad que innova caminos variados para una vida mejor.

El encuentro finalizó con la eucaristía, en donde todos los presentes nos llenamos de alegría al contemplar la vocación personal y comunitaria y la misión que Dios nos ha regalado. Fue un espacio propicio para celebrar el don de la renovación, el don que en la vida de cada hermano nuevamente se hace ofrenda para la misión de Cristo, la cual no es más que ser discípulos del Señor, apóstoles comprometidos en transmitir la gracia recibida.

 

Francisco Serrano S.J.

Facebook
Instagram
Twitter
Youtube