El pasado sábado 4 de noviembre en horas de la mañana, salimos del Colegio San Ignacio hasta la Casa de Retiro Quebrada de la Virgen, a nuestro Retiro Convivencia Anual, en su segunda edición, quienes formamos parte del equipo de nuestra Enfermería Provincial, junto a algunos de los jesuitas que hacen vida en esa comunidad. Después de haber estado perdidos por el camino, llegamos a ese hermoso lugar para dar inicio a las actividades pautadas para este encuentro. Contamos con nuevos participantes que fueron muy interactivos. Agradecemos su asistencia y colaboración. Es muy importante destacar lo hermoso y enriquecedor de que estuvieran presentes los diferentes componentes del grupo: cuidadoras, algunos médicos amigos colaboradores, jesuitas de la Enfermería o Casa de Encuentro y Oración y nuestros muy queridos voluntarios junto a sus cónyuges (nuestros voluntarios anónimos).

Los Jesuitas jóvenes Francisco y Arturo llevaron el curso del retiro convivencia con actividades de integración muy animadas y bien organizadas. El encuentro lo dividieron en las siguientes actividades: Integración/Oración/Ponencias/Reflexión/Espacio Personal/Celebración. Les agradecemos su gran trabajo y dedicación. El objetivo de este espacio ha sido reunir a quienes participan en la vida de la Enfermería provincial, para compartir en medio de la oración, la reflexión y la interacción mutua, fraternal y directa, proyectándonos como grupo en una misión compartida.

Resaltamos la intervención del Hermano José Letamendia en una sentida y hermosa intervención, donde señalaba lo gozoso que ha vivido su vida de hermano y cómo: “no ha encontrado pecados contra el Espíritu Santo” en ninguna de las personas que ha acompañado en su ejercicio pastoral, sobre todo en Cumaná y los caseríos donde trabajó. Igualmente valoramos muy positivamente la ponencia del Padre Gustavo Albarrán sobre la Solidaridad cristiana.

El sábado en la noche se realizó un compartir muy animado con cantos y bailes. Marcel Sananes a la guitarra; Gustavo Díaz con bailes originales; los demás con cantos, bailes y diálogos en medio de un ambiente de gran familiaridad y cercanía. El domingo se dedicó la mañana a trabajar en los aportes para un Plan de Acción del año y futuros proyectos de mejoras para nuestra Enfermería. Se finalizó con la Eucaristía en medio de un ambiente de gran agradecimiento, alegría y disposición para la misión.

 

José Torres