San Ignacio de Loyola

(Azpeitia, c. 24.10.1491 – Roma, 31.7.1556)

 

Fundador de la Compañía de Jesús

 

Su nombre de pila era Íñigo López de Loyola (en los catorce últimos años de su vida siempre firmó como Ignacio).

Era el menor de 13 hermanos. Cuando tenía unos 15 años murió su madre y fue enviado a Arévalo (provincia de Ávila), para educarse como paje en la corte de Juan Velázquez de Cuéllar, Tesorero Mayor del rey Fernando El Católico. Por once años se formó como buen escribano, y, como buen gentilhombre, experto en el dominio de las armas. Su formación  fue más cortesana que militar

En su autobiografía, dice de sí mismo que en esos tiempos era dado a las vanidades del mundo y principalmente se deleitaba en ejercicio de armas con un grande y vano deseo de ganar honra.

En 1517, pasa a servir al duque de Nájera, virrey de Navarra. En 1521, los navarros que no aceptan integrarse a Castilla, con el apoyo de los franceses cercan a Pamplona (entre ellos están los hermanos mayores de Francisco de Javier, quien apenas tiene 11 años)

Iñigo, que se encuentra en Pamplona, resiste al asedio del castillo, arengando a sus soldados a una defensa que resultaba imposible. Es alcanzado por una bala de cañón que pasa entre sus dos piernas, rompiéndole una e hiriéndole la otra (lunes de Pentecostés de 1521). El castillo cae, se le practican las primeras curas y sus atacantes le trasladan a su casa solariega de Loyola (a 80 km).

En la convalecencia, sus lecturas de la vida de Cristo y de algunos santos transforman su vida. Emprende una nueva vida de peregrino, con etapas en los santuarios marianos de Aránzazu y Montserrat y se encierra por diez meses en la Cueva de Manresa, donde vive una profunda experiencia interior, que más tarde institucionalizaría como los Ejercicios Espirituales, que serán editados en 1548.

Profundamente enamorado de Jesús de Nazaret, peregrina hasta Tierra Santa. Regresa a España. Entiende que, para trabajar por el bien de las almas, tiene que estudiar. Con 33 años, emprende sus estudios en Alcalá, Salamanca y París.

Aquí, en La Sorbona (1528-34), fue trasmitiendo su experiencia de Ejercicios Espirituales a sus compañeros. El día de la Asunción de 1934, él y sus primeros seis compañeros hicieron votos de pobreza, de castidad y de ir a Tierra Santa para dedicarse a salvar almas. Estaba naciendo la Compañía de Jesús (Compañía, aquí, no tenía ninguna connotación militar: eran compañeros de Jesús y compañeros entre ellos).

Imposibilitados (por el control de los turcos en el Mediterráneo) de viajar a Tierra Santa, se pusieron en Roma a disposición del Papa Paulo III, quien confirmó la orden mediante la bula Regimini militantis Ecclesiae (27.9.1540).

Ignacio es elegido por sus compañeros como Superior General (8.4.1541). Las Constituciones que escribió (1547-50) expresan la institucionalización del movimiento iniciado en París.

Muere el 31 de julio de 1956. A su muerte, la Compañía contaba con alrededor de mil miembros.

 

Fue declarado beato el 27.7.1609 y canonizado como santo el 12.3.1622

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