Este nuevo año escolar comenzamos con un proyecto pedagógico llamado “OSCASI deja huellas en el Estado Miranda”, a la luz de los valores ignacianos trabajados el año escolar anterior. Se trata de conocer diferentes aspectos de dicho estado, entre los cuales están los atributos naturales de la zona, dándonos la oportunidad de desarrollar un trabajo orientado hacia la cuarta preferencia apostólica: Cuidar nuestra Casa Común. Lo que nos permite despertar en nuestra comunidad la conciencia de entendernos parte de la naturaleza ya que estamos llamados a protegerla y para ello es importante vivir una transformación desde el punto de vista ecológico. La organización, fruto de un discernimiento común, ha ideado un programa que desarrollará llevando a cabo varias actividades.

Como parte de la planificación se ha invitado a grupos y organizaciones conocedores del tema ecológico para que faciliten, a toda la comunidad educativa, talleres y conversatorios sobre el tema de la conservación de la naturaleza para dar a conocer la crisis ambiental por la que atraviesa el planeta y los problemas socioambientales que enfrentamos, consecuencia de la explotación de sus recursos. Todo esto con la idea de concientizar sobre la situación y a su vez despertar en el grupo el interés de actuar con acciones concretas para conservar lo que aún nos queda. En nuestra Obra dichas acciones han empezado con un diagnóstico realizado en este primer momento del año para determinar cómo nos encontramos, cómo vivimos desde la perspectiva del tema ambiental y resultó que el manejo de la basura en nuestra área es un problema recurrente por lo que debemos hacernos responsables del uso de los desperdicios para nuestro bienestar. Mediante alianzas con fundaciones, como el caso de Fundalamas, institución que maneja el patrimonio histórico y cultural del municipio Sucre, logramos desarrollar en nuestras Escuelas Alternativas, el Proyecto Ecopedagogía de la Tierra, aprovechando los desechos que se generan desde nuestras cocinas para que sirvan como nutrientes de la tierra, que luego, a su vez servirán para crear un semillero, y aquello que germine regrese a nuestras cocinas, utilizándolos como insumos para preparar alimentos que serán ofrecidos en nuestros comedores. Otro aspecto sobre el cual determinamos que debemos poner atención es el uso racional del agua potable y para ello hay que establecer cambio en nuestras escuelas que se traduzcan en una conducta ecológica responsable. También es importante cambiar patrones de consumo de plástico en nuestra organización por lo tanto debemos continuar la buena práctica de reciclar, dando una segunda vida a esos materiales que recibimos como donación o que son deshechos para transformarlos en otra cosa que nos permita llevar a cabo las actividades formativas de nuestros estudiantes, por ejemplo, Arte Terapia donde se utilizan para crear obras originales.

Nos encontramos en un momento crucial, nuestro planeta necesita que nosotros nos relacionemos con él de una forma completamente diferente, donde todos nos hagamos responsables de su cuidado. Somos seres de la naturaleza y debemos vivir en comunión con ella. Como cristianos nuestra fe nos invita a cuidar esa creación y OSCASI está comprometida a transmitir y sembrar en nuestra comunidad una relación fraterna con La Casa Común.

Trilce Suzzarini

OSCASI