Luego de dos años de Noviciado hoy 18 de septiembre de 2021, Emmanuel Rodríguez, Israel David Velásquez, Leonardo Álvarez Arcía y Oscar Parra damos gracias a Dios por realizar nuestros primeros votos dentro de la Compañía de Jesús. En nuestro recuerdo, estará presente la mudanza del noviciado San Pedro Claver de Barquisimeto a Caracas. Así como nos tocó guardar libros en cajas, desmontar estantes, hacer maletas, de igual manera hoy nos toca recoger internamente todo lo vivido a lo largo de los dos años del Noviciado. Y por gracia del Señor, sólo nos queda agradecer.

Agradecemos a la Compañía de Jesús por el abrazo que ha regalado a nuestras vocaciones expresado en: la oportunidad de levantarnos todos los días dentro de una comunidad, en los recursos humanos y materiales que ha puesto a nuestra disposición y por hacernos sentir acompañados por un Instituto donde seguimos soñando nuestra vida. De igual manera, agradecemos a nuestro Padre Maestro, Aníbal Lorca, quien con paciencia nos ha sabido acompañar a lo largo de estos dos años, ha apostado por nosotros y allí ha estado para levantarnos en los días no tan alegres que dentro del Noviciado solemos vivir. Agradecemos al P. Ángel María Martínez S.J., por su sabiduría compartida en cada una de las clases y también por su paciencia y disposición para corregirnos cuando no sabíamos pronunciar algún apellido de algún jesuita que nos encontrábamos en el libro de William Bangert. Así mismo, agradecemos a los Padres Gabriel Sequera, Argenis García y Yovanny Bermúdez quienes también son parte de estos dos años de noviciado.

Nos vamos del Noviciado con la promesa de seguir orando por nuestros compañeros: Eduar Bello, Aarón Escalona y José Manuel Díaz que pasan a su segundo año de Noviciado, esperamos que  Dios les siga regalando la gracia de la vocación y que sigan creciendo comunitariamente junto con los nuevos novicios que ingresarán. A nuestras familias, que nos acompañan con la oración, gracias por acompañarnos desde la distancia. Como nos decía el Padre Ángel, “la vocación es un cuento que nos toca a nosotros escribir…”, que Dios y María nos acompañen a seguir escribiendo historia dentro de la Compañía de Jesús. Como Arrupe, hoy decimos; “Para el presente amén, para el futuro aleluya”.

Israel Velásquez, S.J.