El Servicio Jesuita a Refugiados Venezuela (JRS) vivenció un proceso de fortalecimiento institucional para discernir sobre la misión que cumplen en el país y plantearse nuevos objetivos, áreas programáticas, identificar la población atendida y otros factores que les permitan acompañar, servir y defender.

En este sentido el JRS Venezuela se plantea tres áreas de trabajo: Acción Humanitaria, Integración Local y Educación; dentro de este último enfoque se encuentra inmersa la prevención de dinámicas de violencia en las comunidades de acogida y centros educativos acompañados por las oficinas locales de Táchira y Zulia a través de la educación formal y no formal.

Esta iniciativa busca que las comunidades reconozcan los riesgos de violencia a los que son vulnerables y que desarrollen sus capacidades protectoras para la mitigación de riesgos de reclutamiento y uso o vinculación de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes (NNAJ), a dinámicas de violencia. Además de las comunidades, los espacios de sensibilización e información sobre la prevención de la violencia también son promovidos en las instituciones educativas.

Según la Organización Mundial de la Salud, la violencia es el “uso intencional de la fuerza física o el poder real o como amenaza contra uno mismo, una persona, grupo o comunidad que tiene como resultado la probabilidad de daño psicológico, lesiones, la muerte, privación o mal desarrollo”. Es por ello que se espera crear y fortalecer Espacios Seguros donde los niños, niñas, adolescentes y jóvenes puedan desenvolverse libremente y desarrollar sus capacidades.

Los NNAJ, además de la población adulta, podrán tener acceso a los espacios seguros gracias a las capacidades de prevención y protección ante riesgos que han desarrollado las comunidades en contexto de afectación por la movilidad forzada.

Por otra parte la intención de la sensibilización e información sobre el tema de la violencia en las comunidades, es para que los NNAJ puedan reconocer los riesgos que se encuentran en el entorno, prevenirlos y auto-protegerse. Además, se busca que logren orientar sus proyectos de vida hacia alternativas no violentas, logrando vincularse a programas de capacitación y orientación laboral y/o desarrollando alternativas productivas para su sostenimiento.

La iniciativa se ha desarrollado en comunidades de acogida, con población local y en instituciones educativas, teniendo como resultados positivos el poder reunir a diferentes líderes y lideresas comunitarios en un espacio común, dispuestos a poner de su parte en la construcción de iniciativas para el beneficio de comunidad, de mejorar los canales de comunicación y contar con su participación. También se ha apoyado a espacios para su fortalecimiento y que las personas sientan seguridad al momento de compartir, recrearse, informarse y formarse en estas áreas.

El sueño del JRS Venezuela es crear y fortalecer más espacios seguros y prevenir, en la medida de las acciones, las dinámicas de violencia que viven muchas familias refugiadas y venezolanas en nuestro territorio para que puedan permanecer en comunión y convivencia.

Roland Hernández

JRS