El 29 de agosto de 2021 a las 12:35 m. en la Enfermería Provincial descansó en la Paz del Señor el P. Jesús María Erdozáin, S.J. con 93 años de edad y 75 años como Jesuita.

El P. Jesús Erdozáin proviene de una familia muy relacionada con la Compañía, con cinco primos jesuitas. Sus padres Pablo y Concepción, su hermano José Antonio. Nace el 1º de enero de 1928 en Sangüesa, Navarra, ciudad de la que se sentía orgulloso porque había ofrecido un caserón para trasladar la Escuela Apostólica de Javier en tiempos de la expulsión por la República. Allí ingresó y de allí pasó a Javier en 1939.

Entró en la Compañía de Jesús en Loyola el 03 de septiembre de 1945. Realiza su Juniorado en Loyola, España los años 1947 a 1948. Seguidamente los estudios de Filosofía en Oña los años 1948 a 1951.

Su magisterio lo realizó en el Colegio de Tudela donde se desempeñó como Inspector, profesor de geografía, latín y francés los años 1952 a 1955. Sus estudios de Teología los realiza en Oña los años 1955 a 1958. Es ordenado sacerdote en Loyola por Monseñor Antonio Ona de Echave, Obispo auxiliar de Lugo, el 30 de julio de 1958 Pronuncia sus Últimos Votos en Javier, Navarra, el 15 de agosto de 1964.

Incorporado al Equipo de “Por un Mundo Mejor”, desde 1963 tiene su actividad en Centroamérica, Bolivia, Perú y Argentina. Viene a Venezuela en 1992 a Cumaná, primero como colaborador parroquial y desde 1993 como Párroco de la Iglesia San Luis Gonzaga; continúa trabajando con el Equipo de “Por un Mundo Mejor”.

La vida de Erdozáin no es fácil de resumir, por ello lo más adecuado sea evocarlo con sus propias palabras. En una carta suya al Provincial con fecha 11 de octubre de 2005, con motivo de la celebración de sus 60 años de Compañía, repasa su trayectoria a partir de su convalecencia de cuatro meses en la Enfermería Provincial por la operación de un tumor canceroso en su pierna. Trasponiendo a su situación la del propio Ignacio convaleciente de la herida de Pamplona, cree leer su nuevo libro de caballerías en la carta de Juan Pablo II Novo Millenio ineunte sobre la nueva espiritualidad para este milenio.

Dice:

“Coincidió, con el hecho de llegarme por muchos conductos la urgencia de esta espiritualidad dimanada del Concilio Vaticano II para toda la actividad de la Iglesia.

Sentía gran consolación en la idea de colaborar con un tipo de Ejercicios que fomentara la conversión a esta espiritualidad. Nunca había dado una tanda de Ejercicios Espirituales, ni creía que eso fuese para mí, pero llevado de la gracia interior de consolación elaboré dicho retiro durante mi convalecencia tomando como fundamento la Resurrección del Señor hoy y su llamamiento en la Última Cena sobre las claves de humildad, unión con el Señor y con nosotros y responsabilidad hacia toda la Iglesia.

 

A mis 76 años me lancé a dar estos Ejercicios, con tal éxito que hasta ahora no he parado de darlos en casi la mitad de las diócesis de Venezuela. Se está apuntando la otra mitad. El Señor me acompaña dándome siempre mucho gozo, no me cansan y siempre recibo nuevas luces para irlos mejorando.”

Al acabar los Ejercicios dados en Mérida Erdozáin se detiene ante la pregunta planteada por el P. General en el año jubilar de la Compañía: “¿por qué nuestros Ejercicios no dan el fruto que causaron con ellos nuestros fundadores?”

Y nos dice:

“Nuestros fundadores después de estos Ejercicios personalizados, ¿no tenían una vida auténticamente espiritual, de auténtico diálogo grupal, de auténtica convivencia y reflexión apostólica, con plena responsabilidad de cada uno, de cara a la situación problemática del mundo y de la Iglesia, de auténtica intercomunicación sencilla en clave de fe?

Si los Ejercicios eran eminentemente personalizados, con la pregunta ¿Qué quieres, Señor, de mí?, ¿no podríamos decir que la nueva vida era también de ejercicio espiritual, de espiritualidad comunitaria, con la nueva y constante pregunta: ¿Qué quieres, Señor, de este grupo?”

Con esta ilusión cruza el umbral de sus 60 años de jesuita, se lanza a promover lo que él llama la Espiritualidad Comunitaria.

Ejemplo de su actividad puede ser la Cuaresma del año 2006, nos dice: “La víspera de Ceniza tuvimos la Asamblea anual de 10 diócesis que están llevando el Proyecto de Renovación Diocesana “Mundo Mejor” con sus Obispos, Vicarios Generales y Pastorales y sus Equipos de Animación Diocesana. Se ve el Proyecto de Renovación Diocesana Mundo Mejor como un regalo del Señor para este momento de tanta exigencia.”

Erdozáin resume sus actividades durante esta Cuaresma: “Ejercicios al Clero de Cumaná con su Obispo, recibiendo la solicitud de 11 parroquias para la animación común en la Espiritualidad del Concilio; cuatro retiros a Parroquias de Petare en el mismo sentido; Ejercicios anuales con el clero de Calabozo; triduo de Renovación Pastoral de la Diócesis de Maracaibo con participación de 320 personas y gran entusiasmo de los laicos; Semana Santa en Cumaná atendiendo dos barrios y parroquias sin sacerdote.”

Con razón afirma que “vive con mucha ilusión estos servicios de espiritualidad”. El detalle de sus actividades año de 2006 nos resulta abrumador, compartiré solo unos meses:

Febrero: Reunión del Equipo Nacional “por un Mundo mejor”; Asamblea de las Diócesis; retiro en Diócesis de Ciudad Guayana con parroquias de Puerto Ordaz.”

Marzo: “Retiro a la Parroquia de Guasipati; retiro al presbiterio de la Diócesis de Acarigua; retiro a los laicos de la misma Diócesis; retiro al presbiterio de la diócesis de Guanare; retiro a los laicos de esta diócesis; preparación de equipos de espiritualidad Comunitaria.

Septiembre: “Retiro anual al Teologado de Maracaibo; retiro al clero de Mérida; retiro a 90 laicos de esta Arquidiócesis; formación de grupos en la misma para extender la Espiritualidad Comunitaria.”

Octubre: “Retiro anual al clero de Barcelona; retiro a la Parroquia de Caraballeda; presentación del Concilio Plenario a los jesuitas.”

Noviembre: Retiro en Punto Fijo; retiro al clero en Guayana, con creación de grupos en San Félix”. Su preferencia está en Cumaná.

Del año 2008 a 2014 el P. Erdozáin trabaja en la Parroquia San Ignacio en Maturín donde participa como miembro del Equipo de apoyo a la Evangelización, es promotor de la Espiritualidad del Concilio Plenario de Venezuela en Oriente, es espiritual del Seminario y miembro del Equipo Ejecutivo de Servicio de Animación Comunitaria de Venezuela.

Lo que hemos compartido es una muestra de la intensa actividad del P. Jesús Erdozáin quien no descanso ni estando en la Enfermería Provincial a la cual llegó el año de 2015. En la Última visita del P. General a Venezuela el P. Erdozáin se le acercó para hablarle sobre unas ideas que tenía para renovar la Iglesia y la Compañía, quedó en ponerlas por escrito.

Muchas personas nos han expresado sus condolencias y se han sumado a la Acción de Gracias a Dios Padre por la vida de Erdozáin, pedimos que su vida siga dando frutos entre nosotros.

Así sea.

Dizzi Perales, S.J.