A lo largo de su vida el Hno. Ignacio Tellería Alberdi, S.J. supo acomodarse a las diversas misiones que se le encomendaron: Socio, enfermero,  encargado de lavandería, secretario, anfitrión, prefecto de salud, profesor y un sinfín de etcéteras que se conjugan en un hombre prudente y sencillo que se entregaba con la misma abnegación en Roma, en el Edo. Apure o en donde se le necesitara.  

Ignacio Alberdi Tellería nació el 10 de marzo de 1927 en el Municipio Éibar de la Provincia de Guipúzcoa, España. El 12 de marzo de 1927 fue bautizado en la Iglesia Parroquial San Andrés Apóstol de Éibar. Ingresó a la Escuela Municipal de su localidad natal para hacer sus estudios primarios en 1931. Luego siguió su formación aprendiendo un oficio técnico en la Escuela de Armería de Éibar entre 1941 y 1943. Durante un tiempo trabajó en un taller. Al comenzar la guerra civil española su familia lo envió a Inglaterra, donde vivió algún tiempo. Luego con 21 años de edad se despertó en él la vocación a la vida religiosa e ingresó al Noviciado de Loyola el 26 de enero de 1949.

En 1953 es destinado a la Viceprovincia de Venezuela y llegó a Caracas el 13 de septiembre de ese mismo año para ser el enfermero del Noviciado en Los Chorros. Al año siguiente el Viceprovincial P. Daniel Baldor, S.J. lo de designó P. Socio y cumplió con esa labor entre 1954 y 1959. Realizó su Tercera Probación en 1959 en Cienfuegos, Cuba. Pronunció los Últimos Votos el 02 de febrero de 1960 ante el Viceprovincial P. Daniel Baldor, S.J. en el Templo de San Francisco de Caracas.

Entre 1959 y 1960 trabajó en la Curia General en Roma como Amanuense de la Asistencia de América Latina Septentrional. Posterior a eso regresó a Venezuela para servir nuevamente como P. Socio del P. Provincial Víctor Iriarte, S.J. hasta 1961. En el año escolar 1961 – 1962 fue maestro de primaria en el Colegio San José de Mérida. De allí fue enviado al Instituto Pignatelli en Los Teques para ser el encargado de la lavandería del Noviciado.  En 1963 es designado secretario del Colegio San Ignacio de Caracas, oficio que desempeñó hasta 1972. Luego en el mismo colegio fue Prefecto de Alumnos y Profesor de Religión hasta 1977.

Posteriormente fue enviado al Colegio Padre Gumilla de Fe y Alegría en La Guanota, Edo. Apure. Allí entre 1982 y 1983 colaboró en el Internado, sobre todo en la enfermería. De 1984 a 1998 regresó a la comunidad del Colegio San Ignacio, donde trabajó sucesivamente como Prefecto de Salud y Sotoministro. Para 1999 regresó a La Guanota, en donde fue Prefecto de Estudios y Profesor de Religión en el Internado hasta el año 2005.

A propósito de la celebración de 50 años al servicio de la Compañía de Jesús recibió una carta de parte del P. General Peter-Hans Konvelbach, S.J. A continuación, algunos fragmentos:

“La Comunidad del Colegio Padre Gumilla en San Fernando estará de fiesta por sus cincuenta años de vida en la Compañía de Jesús, y yo también quiero estar presente a través de esta carta, con una felicitación cariñosa y con mi agradecimiento por todo lo que ha hecho por Dios en la Provincia de Venezuela durante todos estos años… Ud. Ha echado buenas raíces en Venezuela, a la que ha sabido amar como una segunda patria. Particularmente aprecio lo que hizo como Prefecto de Salud de la Provincia, y lo que hace ahora de nuevo en el Colegio Padre Gumilla en San Fernando, entregándose a sus hermanos con alegría y generosidad… Le pido una oración para que el Señor conceda muchas y buenas vocaciones de Hermanos jesuitas. La Compañía no sería la misma sin Ustedes, y los necesitamos mucho no solamente por lo que hacen, sino por lo que son: hermanos que con su ejemplo nos acercan más a Dios”.

Finalmente, su último destino fue la Residencia del Colegio San Ignacio. En donde a partir de 2005 regresó como Encargado de Huéspedes y Sacristán. Era un hombre sumamente correcto, limpio y agradable. De ahí su excelencia en el desempeño de su cargo de receptor de los huéspedes, donde tenía las habitaciones siempre preparadas y dispuestas para los nuevos inquilinos. No era hombre de excesos, era pragmático, con tendencia a eliminar todo aquello que no fuese de evidente utilidad; pero al mismo tiempo tenía temperamento artístico y era amante de la literatura, siempre estaba leyendo.

En el mes de junio de 2014 se le declaró un aneurisma abdominal, que debía ser operada y aunque al principio él se negaba alegando que ya había vivido bastante, finalmente aceptó hacerse la operación. Salió del quirófano de manera exitosa, pero durante el proceso de recuperación se complicó y el 20 de agosto del 2014 falleció el Hno. Ignacio Tellería Alberdi, S.J. con 87 años de edad y 65 al servicio de la Compañía de Jesús.

Damos gracias a Dios por la vida y obra del Hno. Ignacio Tellería Alberdi, S.J., pedimos que su ejemplo nos anime en la misión encomendada.

 Adrián Jiménez
Archivo Curia