A finales del mes de enero de 2024, se dio inicio en el Instituto Jesús Obrero una formación para docentes en el área neuroeducativa, para ello contamos con el especialista en el tema el profesor Rubén Carvajal. Esta formación tuvo una duración de 42 horas, distribuidas en seis sábados, con una participación de 30 personas entre profesores del liceo y docentes de primaria. Para el mes de mayo se llevó a cabo la segunda cohorte de esta formación durante cuatro sábados seguidos. En esa oportunidad, se realizó la invitación a otras Obras de la Compañía de Jesús, entre ellas: OSCASI, Movimiento Huellas y el Centro de Formación, teniendo un total de quince participantes.

Interesante experiencia que, por una parte, permitió darle nombre a la praxis pedagógica que en ocasiones se realiza por intuición. Por otro lado, enriquece la visión del docente al comprender el actuar de nuestras generaciones de niños y jóvenes frente al desarrollo evolutivo de nuestro cerebro. Esto puede permitir, no solo comprender, sino buscar el mejor camino para acompañar a nuestros estudiantes sin tener como proceso de entrada el prejuicio, o en su defecto, los diferentes sesgos educativos en los que a diario caemos en nuestra profesión.

La neuroeducación es una disciplina que busca comprender cómo funciona el cerebro en el proceso de aprendizaje y cómo esta comprensión, puede ser utilizada para mejorar la enseñanza y el rendimiento académico de nuestros estudiantes. En este sentido, es fundamental adquirir conocimientos en neuroeducación para poder adaptar sus metodologías y estrategias de enseñanza a las necesidades individuales de los estudiantes.

La adolescencia es una etapa crucial en el desarrollo del cerebro, ya que es durante este periodo que se produce la poda neuronal, es decir, la eliminación de conexiones neuronales que no son utilizadas con frecuencia. Por tanto, los docentes necesitan ser conscientes de la importancia de estimular el cerebro de los adolescentes a través de actividades que promuevan el desarrollo de nuevas conexiones neuronales. Los docentes deben ser capaces de generar un ambiente de confianza y seguridad que permita a los estudiantes explorar nuevas ideas y conceptos sin miedo al fracaso. Ser  capaces de reconocer y potenciar las habilidades individuales de cada estudiante para favorecer su desarrollo cognitivo y emocional.

En cuanto a los neurotransmisores, que son sustancias químicas que juegan un papel crucial en la función cerebral y el aprendizaje, es importante destacar su papel en el procesamiento de la información y la regulación de las emociones. Algunos de los neurotransmisores más relevantes en el ámbito educativo son la dopamina, la serotonina y la noradrenalina, que están relacionados con la motivación, la atención y el estado de ánimo de los estudiantes. Los docentes pueden utilizar estrategias pedagógicas que estimulen la liberación de estos neurotransmisores, como el uso de juegos educativos, la música, el ejercicio físico y la gamificación.

Otro de los puntos tratados tuvo que ver con los sesgos educativos, mencionados anteriormente. Es importante que los docentes sean conscientes de la influencia de los prejuicios y estereotipos en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Los sesgos educativos pueden limitar las oportunidades de aprendizaje de los estudiantes y perpetuar desigualdades en el aula. La neuroeducación puede ser una herramienta útil para identificar y corregir estos sesgos, a través de la formación en empatía, diversidad y equidad en el entorno educativo.

Por último, las herramientas neuroeducativas de aplicabilidad en el aula son recursos y estrategias basadas en la neurociencia, que al ser utilizadas por los docentes para mejorar la enseñanza y el aprendizaje de los estudiantes, pueden llegar a consolidar un proceso de calidad, comprendiendo la necesidad de potenciar lo que por esencia está en nuestros estudiantes. Es vital propiciar el diseño de ambientes de aprendizajes estimulantes y el uso de técnicas de enseñanza activa. Una formación en neuroeducación aplicada al aula para docentes, es fundamental para mejorar la calidad de la enseñanza y el aprendizaje de los estudiantes. Los docentes que adquieran conocimientos en neuroeducación estarán mejor preparados para adaptar sus prácticas pedagógicas a las necesidades individuales de sus alumnos, promoviendo así un ambiente de aprendizaje inclusivo, equitativo y estimulante.

Lo más importante al tener la oportunidad de recibir formaciones son las herramientas que te ayuden como docente en tu crecimiento profesional, y también como persona, teniendo presente que se recibe no para que se quede en simples teorías, sino para llevarlo a la práctica. Ante esto, recordando las palabras del Dr. Mario Alonso Puig ante una pregunta que se le hizo en una entrevista acerca de ¿cuál era la clave de la educación? su respuesta fue: “en la educación es fundamental querer, querer a los niños, adolescentes, querer a las personas, querer todo el ámbito donde te desempeñas; si quieres darás lo mejor, y creer, entendiendo que es un acto de voluntad: se elige tratar a las personas como si todas tuvieran potencial, aunque no lo hayan expresado. Al querer y creer, valoras y potencias al otro”. Sigamos construyendo la educación que queremos en nuestra Venezuela.

Leosalvy Velásquez

Instituto Técnico Jesús Obrero