No es un secreto la realidad que vive Venezuela; sin embargo, bien vale siempre apostar por faros de esperanza y acciones que, con sentido de continuidad, trabajo y pertinencia, demuestran que el presente no tiene que ser el futuro. Es aquí donde la Escuela de Educación de la UCAB revela su ser, parecer y actuar, ajustado a los cinco objetivos del Plan Apostólico 2021-2026 de la Provincia de la Compañía de Jesús en Venezuela.

Ciertamente, la nación reporta condiciones de pobreza y exclusión que, de acuerdo con los resultados de la ENCOVI (2020), sufre más del 85% de los venezolanos. Esta realidad engendra una lamentable carga de desigualdad social, especialmente sentida en el sistema educativo. No obstante, en vez de seguir cavando el foso, la Escuela de Educación hace propia la condición de institución declarada en resistencia. Estar en resistencia implica seguir abierta, apostar por la formación de las nuevas generaciones que llenan de sentido y posibilidad de realización a las escuelas venezolanas. Estar en resistencia es seguir con la tarea de “Acompañar a los pobres, víctimas, descartados del mundo y vulnerados en su dignidad…”, así como mantenernos empecinados en la contribución al “…fortalecimiento de una sociedad civil justa, democrática, solidaria y sustentable”.

La crisis sanitaria global a partir del COVID-19 la asumimos como una oportunidad más para seguir demostrado lo que somos, que lo podemos revelar en dos niveles: el primero tiene que ver con el desarrollo de las actividades de docencia, investigación y extensión de la Escuela. Como cuerpo académico tenemos más de 15 años investigando sobre la integración de los medios digitales en los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Cuando en marzo de 2020 la UCAB decidió comenzar sus clases bajo la modalidad de presencialidad remota, asumimos el llamado como un momento de poner en práctica buena parte de nuestro acervo.

Al ocurrir la decisión institucional de un nuevo semestre remoto por la persistencia del confinamiento sanitario, seguimos con nuevos y mejores bríos. Ya con lo aprendido sabíamos muy bien qué hacer, cómo hacerlo mejor y hasta dónde podíamos llegar. El semestre que acaba de culminar siguió demostrando lo bueno de todo lo vivido. Entendemos que un grupo de estudiantes cada vez lo tienen más difícil por la propia profundización del caos de los servicios públicos, pero justamente ellos mismos nos enseñan a seguir adelante. Su capacidad para resolver problemas, tomar decisiones y avanzar nos obliga a no caer en el lugar común.

El segundo nivel va de la mano con nuestros proyectos de atención a la realidad del sistema educativo. Durante la primera etapa del confinamiento, en conjunto con el Centro de Innovación Educativa, se atendió a más de 1700 docentes de instituciones públicas y privadas del todo el país, con el programa de Educadores Emergentes. Este programa tocó temas que fueron desde la construcción de competencias y la actualización en la enseñanza en diversas áreas hasta la didáctica de la educación en línea y las estrategias de evaluación apoyadas en medios digitales. También, cumplimos una labor de consultoría con siete instituciones educativas que tocaron nuestra puerta, a fin de ayudar a más de 400 docentes en la construcción de aulas virtuales de calidad de cara al año escolar 2020-2021.

Y seguimos construyendo. En estos momentos nos encontramos en el desarrollo del programa EducabTV, con el cual realizamos una acción de síntesis, ya que empleamos aplicaciones de redes sociales y LMS de Google Classroom para el desarrollo de teleclases en matemática, química e inglés dirigidas a estudiantes de Educación Media venezolana, especialmente las escuelas de Fe y Alegría.

EducabTV implica la participación de estudiantes de las diversas menciones que conforman la oferta académica de la Escuela que, supervisados por sus profesores, enseñan temas específicos, realizan acciones de profundización y seguimiento por aulas virtuales, además de cumplir con estrategias de evaluación de los aprendizajes en línea. Las teleclases se transmiten en vivo por YouTube a través del canal de la Escuela de Educación, lo que también permite su registro para cualquier emisión en diferido. Al momento de escribir estas líneas, el canal tiene más de 3000 suscriptores y los vídeos de las clases tienen un promedio de audiencia de 146 vistas. Asumimos que cada persona que observa el vídeo es un estudiante de Educación Media acompañado por sus profesores.

Tal como se puede valorar, la crisis de la COVID-19 tenía todo para ser asumida como un clavo más en el sarcófago en el que está metido el país. Sin embargo, acompañamos a quienes sufren en el sistema educativo. Actualmente, publicamos en formato digital la Guía de Recomendaciones Operativas para el Retorno Seguro, donde pretendemos establecer grandes orientaciones de preparación y control enfocadas en el regreso seguro a clases presenciales.

Sin embargo, aceptamos como un nuevo reto para la creación, la construcción, la proposición, la esperanza y la acción firme por alcanzar el destino seguro que nos merecemos. En la Escuela de Educación seguimos trabajando en lo que se nos encomendó, seguimos forjando oportunidades, posibilidades y experiencias, continuamos en la empecinada lucha de hacer resistencia desde la ciencia, la conciencia y la verdad.

Carlos Fernando Calatrava Piñerúa

Director de la Escuela de Educación