La Red de Acción Social de Iglesia (RASI), en el XII Encuentro de Constructores de Paz, hizo un llamado a todos los sectores de la sociedad venezolana a “superar el pecado estructural” que nos permita salir de la grave crisis que vive el país.

“Entendernos como hermanos” fue el lema del duodécimo Encuentro de Constructores de Paz que se realizó, por segunda vez consecutiva, en modalidad virtual este viernes 28 de mayo de 2021, y que congregó a más de 250 personas vía zoom para reflexionar sobre la convivencia posible desde una mirada cristiana.

Como es costumbre el evento contó con dos ponencias principales: la primera del teólogo Rafael Luciani, quién explicó cómo comprender el diálogo y la negociación desde la encíclica Fratelli Tutti; y la segunda, más abocada al análisis de los riesgos y amenazas a la convivencia democrática en el contexto venezolano, que estuvo a cargo de la historiadora y analista política Margarita López Maya.

En medio de las ponencias, las organizaciones sociales que conforman la Red de Acción Social de la Iglesia (RASI) hicieron llegar su sentir a través de un comunicado público, donde llamaron a cada venezolano a ser parte de la solución “dando vida en medio de la adversidad”, “construyendo redes de solidaridad que transformen”, “recapacitando y cediendo privilegios y posiciones a favor del bien común”.

Por eso, en “este contexto de violencia generalizada, que está matando a nuestro pueblo”, manifestaron lo importante que ha sido para estas organizaciones “contar con una experiencia de fe”, con una relación fraterna y cercana con “el Dios de la vida” que, finalmente, es el motor que las inspira en el día a día para que, a pesar de la adversidad, puedan ofrecer espacios de construcción colectiva inclusivos, que “respondan solidariamente al llamado de Jesús”.

Su reflexión es una alerta a la acción “para que logremos como sociedad una concertación que restablezca el Estado de derecho y garantice la vida y la dignidad humana de todos los venezolanos”.

Re-conocernos y re-encontrarnos con el otro

El sacerdote Jesuita Manuel Zapata, coordinador de la RASI y director de la Fundación Centro Gumilla, dio la bienvenida destacando lo valioso de este tipo de espacios, y rescatando la importancia del diálogo como una práctica fundamental para el entendimiento entre los diversos actores de la sociedad civil, que aspiren a una alternativa superadora de la situación actual.

Hizo un llamado urgente “principalmente al gobierno y a los grupos de oposición a que busquen formas de entendimiento para la solución de la crisis venezolana”. Recordando que esto pasa por el reconocimiento entre unos y otros, como hermanos, “hijos de un mismo Dios y de una misma patria”. Y poniendo en el centro a los más pobres, a los que sufren, a los migrantes y, en general, a los descartados del mundo.

Viviendo la solidaridad

Además de las ponencias, otro espacio destacado del encuentro fue la presentación de cuatro de las experiencias de solidaridad que llevan adelante varias organizaciones de la RASI. La primera fue la del Servicio Jesuita para Refugiados (JRS), quienes compartieron un video con testimonios de los participantes del proyecto forjadores de esperanza y reconciliación que lleva adelante esta institución en la frontera. Luego, desde la Fundación Centro Gumilla, Matilde Polanco desde el estado Zulia narró la historia sobre cómo la comunidad logró organizarse, a pesar de sus diferencias, para buscar soluciones a sus problemas de agua y su proceso de construcción del tejido social como base de sus logros.

Desde la Asociación Venezolana de Centros de Salud (AVESSOC), se mostró la iniciativa de uno de sus espacios en Catia que es liderado por la congregación de los hermanos salvatorianos, y que atiende a través de sus programas a los sectores más vulnerables de la comunidad. Por último, el Grupo Social CESAP presentó su programa de participación ciudadana para el mejoramiento de la calidad de vida.

El evento también contó con un espacio para la participación en pequeños grupos, donde los asistentes compartieron sus opiniones y elaboraron propuestas para superar los riesgos y amenazas a la convivencia democrática. Posteriormente fueron socializadas en plenaria, con el resto de los equipos.

Casi al cierre, como ya es tradición en los encuentros, la profesora Luisa Pernalete acompañó el ocaso de la jornada con sus creativas rimas alusivas al evento y en honor a la cruz mayo.

Una apuesta por la cultura del encuentro

Finalmente, monseñor José Luis Azuaje, reforzó con su mensaje la apuesta de la Iglesia por la cultura del encuentro. Dijo “es un tema que tiene que ver con la esencia del ser humano. Somos seres sociales por naturaleza. No podemos vivir como islas porque, como dice el Papa Francisco, todo está relacionado e integrado”.

Agregó: “tenemos que asumir como sociedad civil y como Iglesia la búsqueda del diálogo”, aunque sea un término que se ha satanizado. Para ello, dijo, deben prevalecer 3 condiciones: primero, el deber de identidad donde se respete a cada quien desde lo que es, que no se actúe para complacer a otro; segundo la valentía de alteridad, es decir, no tratar al diferente como enemigo; y, tercero, las buenas intenciones, para que exista confianza y apertura.

Monseñor José Luis Azuaje, se despidió “Pidiéndole a Dios que nos ayude en esta aventura de encontrarnos”.

Leer Comunicado completo https://gumilla.org/wp-content/uploads/2021/03/COMUNICADO-RASI-ENCUENTRO-CONSTRUCTORES-DE-PAZ-2021.pdf

Ver video del evento: https://www.youtube.com/watch?v=UT3sAsmD_eQ