El editorial de la Revista SIC No. 842 titulado “Al servicio del país”, expresa que tanto el Centro Gumilla como la revista “desean contribuir a una desafiante misión en un país de transición cultural, social, económica y política”. Desde el filosofado jesuita Ignacio Ellacuría comprendemos que esa tarea que se propone el Centro Gumilla no es únicamente de ellos, sino que es una tarea que nos corresponde a todo el cuerpo de la Compañía de Jesús en Venezuela.

En este sentido, los días 3 al 5 de febrero de 2023 vivimos como comunidad el Triduo de Renovación de Votos. Un espacio para revisar desde la calma y la serenidad de la oración, el primer semestre del presente año apostólico: donde nos encontramos con las luces y sombras de un servicio, tal vez aún inmaduro, que humildemente se ofrece al país desde nuestras vidas de escolares jesuitas. De igual manera, fuimos testigos de cómo Dios se va haciendo realidad en nuestras historias al recordar esos rostros que van marcando nuestro camino y que parecieran ser el motivo por el cual estamos durante varias horas del día dialogando con las filosofías de Platón, Aristóteles, Kant, Hume, Kierkegaard, entre otros. Son los rostros que vamos conociendo y los que nos esperan, vistos desde el corazón de Dios -quien nos llamó a su servicio- los que dan sentido a las palabras que construyen la fórmula de los votos.

Luego del Triduo de Renovación hemos estado participando en un taller con el periodista Hugo Prieto. Un espacio que ha permitido escuchar una visión de país e interpelar nuestra propia visión, confirmando que en Venezuela se necesita “resignificar la sociedad: rescatar valores perdidos y buscar otros nuevos”. Tanto el Triduo, como el taller con Hugo Prieto y el que pronto tendremos con Pedro Trigo sobre Discernimiento socio-político, son una respuesta al objetivo número 2 de nuestro Plan Apostólico 2021-2026: “Contribuir al fortalecimiento de una sociedad civil, justa, democrática, solidaria y sustentable, desde nuestra experiencia de fe”. Y aunque es cierto que en el filosofado la prioridad son los estudios, no obstante, como ya se ha mencionado, el encuentro con el otro es aquello que da sentido a la cotidianidad académica.

Tomando las palabras del P. Luis Ugalde, S.J. sobre el cristianismo en un artículo escrito en 1993, titulado La voz de la Iglesia, donde afirmaba que “el cristianismo que no echa raíces y no se nutre de las preguntas, necesidades y expresiones vitales del hombre, termina sin sustancia propia”, podemos decir hoy que todo estudio, apostolado o servicio quedaría sin sustancia al no nutrirse de esas preguntas a las que hacía referencia el P. Ugalde, S.J. y que la filosofía suele ayudar a formular y a reflexionar con una visión crítica y de apertura. Desde el filosofado, damos gracias a Dios por el Centro Gumilla y la Revista SIC y junto a ellos les decimos al país “Aquí estamos”, pidiendo como Ignacio a Dios su amor y gracia.

S. Israel David Velásquez, S.J.