Del 27 al 30 de abril del presente año, se llevó a cabo la reunión de jesuitas en formación que se encuentran en la etapa-experiencia apostólica (magisterio). Fue un encuentro agradable y de mucha cercanía realizado en la ciudad de San Cristóbal, Edo. Táchira.

En dicho encuentro se conversaron algunos puntos sobre la formación de los jesuitas en Venezuela, el valor cada vez más humano, pastoral y espiritual que tiene la etapa de magisterio y la forma cómo se debe entender y vivir dicha experiencia.

En primer lugar, esta reunión estuvo guiada por el nuevo coordinador y formador de la etapa, el P. Oscar Buroz, S.J., quien presentó las temáticas formativas y afianzó la definición que tiene ser maestrillo en la Provincia de hoy. Esto es así, ya que la etapa apostólica es la primera etapa en la cual el jesuita en formación es enviado a vivir junto con otros jesuitas adultos, y a trabajar a tiempo completo en una actividad que forma parte de la misión de la Compañía de Jesús. Se trata de que el jesuita escolar pueda contribuir a la vida apostólica de la Provincia usando sus habilidades pastorales, culturales y técnicas, formando parte de un equipo apostólico, especialmente con laicos, y entendiendo lo global y complejo del apostolado al que se le destina. Incluso, el magisterio es una incorporación progresiva y esencial en el cuerpo apostólico de la Compañía y, además, prepara al jesuita hacia los estudios de teología.

En segundo lugar, los maestrillos de la Provincia actualmente son: Erven Amaya, S.J., quien realiza su experiencia apostólica en la Universidad Católica del Táchira como profesor universitario; Luis Varela, S.J., quien se encuentra de maestrillo en la Parroquia San Alberto Hurtado en La Vega-Caracas como acompañante pastoral y miembro del equipo apostólico; y Jean Romero, S.J., maestrillo en el Internado San Javier del Valle en Mérida como profesor de lenguas extrajeras. Este pequeño grupo socializó lo que significa ser parte de una comunidad en dispersión, así como el ejercicio de discernimiento que han querido llamar: “Modelo Misión”. Este ejercicio pretende ser un modelo sintético (todavía en desarrollo), cuyo objetivo es ayudar a mirar y organizar las mociones, poniendo su foco en un conjunto de “sentires” y las expresiones que se desprenden de ellos.

En tercer lugar, “Modelo Misión” nace inspirado en la experiencia de los primeros compañeros de San Ignacio de Loyola, quienes se dedicaron -antes de fundar la Compañía- a sentir y vivir la vida apostólica como auténticos jesuitas, entendiendo que en la voluntad de Dios se trataba de recibir la misión con el mayor cuidado y delicadeza, buscando las mejores alternativas para lograr el bien mayor, ofreciendo lo mejor de los dones y talentos de la persona o de la mejor manera posible, profundizando más en las causas raíces, para la mayor gloria y servicio a Dios, mediante el servicio a la humanidad.

En cuarto lugar, en el encuentro se presentaron tres pilares fundamentales que revelan y acuerpan el sentido de la experiencia apostólica para los jesuitas. Se trata de tres “sentires” que describen el camino a seguir en la formación e inducen a la reflexión personal de cada escolar. 1) Sentirse Compañeros, cuya reflexión se basó en las preguntas: ¿cómo está la vivencia de Amigos en el Señor? ¿qué descubrimiento hemos hecho sobre la importancia de la vida comunitaria? ¿viendo rostro por rostro, qué pierde y qué gana la comunidad con la presencia/ausencia de cada integrante? ¿cómo es la calidad de las relaciones humanas dentro de la comunidad? 2) Sentirse Cuerpo, es decir, ¿cómo podemos vivir la pluralidad en la comunidad? ¿de qué manera se vive la experiencia comunitaria en clave apostólica? ¿cómo el maestrillo ha ido creciendo en el sentido de universalidad de la Compañía? 3) Sentirse Enviados, es decir, ¿cómo está la vida apostólica en su generalidad? ¿cómo ayuda la comunidad para llevar a cabo la misión concreta del maestrillo, en tanto ámbito de servicio concreto? ¿cómo se entiende y cómo se describe el sentido de misión apostólica como jesuitas en formación, no desde la individualidad, sino desde la conciencia de la misión conjunta?

Finalmente, el P. Oscar Buroz, S.J. aprovechó para conversar con cada maestrillo y así poder acompañar los sentimientos y vivencias de cada uno de ellos, de acuerdo a su lugar de misión. También presentó algunas informaciones complementarias propias de la formación en la Provincia; se propuso la periodicidad de los encuentros de maestrillos con un itinerario formativo que presente un camino de proyecto comunitario. Además los maestrillos jesuitas conversaron sobre el proceso de revisión del Plan de Formación de la Provincia, que se encuentra en proceso de renovación.

Jean Romero, S.J.