En Venezuela se visibilizan a los jóvenes desde diferentes perspectivas, a saber: a) como víctimas-victimarios de violencia; b) como votantes; c) y como consumidores de productos. Estas perspectivas se evidencian en medios de comunicación digitales o impresos, desplegándose una “visibilización negativa” que de una u otra forma desconoce a los jóvenes como sujetos de derechos, agentes de cambios, líderes para la transformación; mientras se incentiva a la colectividad a crear estereotipos negativos sobre las juventudes.

Dentro del marco de la reflexión eclesial sobre la necesidad de fortalecer la ciudadanía y democracia en el país, en Huellas desde hace varios años nos hemos integrado a ese conjunto de organizaciones que ofrecen experiencias significativas para que adolescentes y jóvenes vivan y concienticen su “ser capaz” y condición ciudadana. Porque, desde el enfoque de derecho, creemos que el joven es un ciudadano que también debe aportar al desarrollo sustentable desde sus capacidades en desarrollo.

Recientemente realizamos el XXI Congreso de Jóvenes Ignacianos, del 20 al 23 de febrero de 2020, en el Centro de Capacitación San Luis Gonzaga, en El Junquito, donde estuvieron 46 jóvenes, provenientes de Fe y Alegría, Colegios Jesuitas y Parroquias, fueron acompañados por un equipo de 12 docentes, formados por 8 facilitadores y apoyados por un equipo organizador de 13 personas.

Durante el congreso, los jóvenes hicieron un análisis de contexto aplicado a la realidad juvenil, destacando luces, sombras y desafíos; reflexionaron sobre el liderazgo ignaciano, conocieron diferentes experiencias de voluntariado ecológico, socio-educativo, humanitario, digital y pastoral (Talento Juvenil-Carucieña; Muraleja-Ciudad Guayana; Centinela 2.0-PJ Venezuela; Porción de Esperanza-Maracaibo; Grupo Scout-Caracas) y diseñaron un plan de intervención local, como estrategia pedagógica para motivarlos a poner en práctica sus talentos en sus comunidades a través de acciones voluntarias en articulación con sus instituciones de pertenencia.

En todos esos espacios, los jóvenes mostraron un excelente comportamiento, capacidad de análisis y diálogo crítico y sobre todo creatividad para producir intervenciones innovadoras, que reclaman por respeto, reconocimiento, inclusión y por la oportunidad de abrir espacios de participación en donde ellos puedan construir el país que merecemos, en alianza con otros, en contraposición a las perspectivas negativas que circulan en medios de comunicación.

Estamos agradecidos con todas las personas, grupos y organizaciones que nos apoyaron en esta oportunidad, en especial con el Servicio Jesuita a Refugiados, Fe y Alegría, Colegio Gonzaga y las Parroquias jesuitas. ¡Gracias!

En Huellas, seguimos en movimiento enfocados en impulsar, próximamente, 10 tandas de ejercicios espirituales para 340 jóvenes (febrero – marzo), 1 taller de comunicación digital para 70 jóvenes (del 5 al 8 de marzo de 2020), 7 Campamentos misión y 6 experiencias misioneras con jóvenes universitarios en Semana Santa. Contamos con sus oraciones y apoyo.

Comunicaciones Huellas

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