No tengo en mi memoria una fecha precisa de cuándo asumí esta responsabilidad, pero podríamos indicar que fue a inicios del 2017. Lo que quiere decir que estaríamos próximos a cumplir 5 años en este servicio.

La labor principal del Economato es la administración de los fondos oficiales de la Provincia. Estos son: el fondo de salud, el fondo para estudiantes, el fondo de ayudas a Obras apostólicas y el fondo para el inicio de Obras apostólicas (fondo de edificaciones). Dada la situación económica del país, y con las debidas autorizaciones por parte del gobierno general de la Compañía de Jesús, creamos y administramos lo que hemos llamado fondo de solidaridad y que va dirigido a la ayuda del mantenimiento de las comunidades jesuitas. Somos responsables también de la gestión de lo que denominamos gastos comunes, que son los gastos que generan las diversas actividades del Gobierno Provincial. Junto con esta labor, tenemos la importante tarea de ser revisores (auditores) de los fondos que ingresan a las comunidades y del manejo administrativo de las Obras apostólicas.

Tal como insiste el Ecónomo General, las Obras apostólicas se manejan con autonomía administrativa pero no son independientes. Otra tarea es la administración de fondos pequeños de algunas Obras que los confían a la administración Provincial (fondos confiados) o servimos de plataforma para la recepción de algunos fondos dirigidos a proyectos específicos de algunas Obras. Según los contextos y las necesidades, los economatos en ocasiones asumen la labor de procura; en nuestro caso, por la escasez acentuada de algunos alimentos básicos que hubo hace cierto tiempo, proveemos de algunos productos alimenticios.

En este momento al frente del Economato estamos tres personas: el Ecónomo, la asistente del economato y el asistente de la asistente. El Ecónomo, en su función delegada por el Provincial (responsable en primera instancia) y en equipo con él, maneja las políticas, los criterios y las decisiones fundamentales de la administración; la asistente está encargada de la parte operativa y transaccional y su asistente, con tareas muy precisas, la auxilia en esta labor.

Como marco general, seguimos las orientaciones del Estatuto de la pobreza de la Compañía; y desde el punto de vista de la operatividad administrativa, nos regimos por lo que prescribe el documento oficial: Instructivo para la Administración de Bienes.

Por supuesto, el Ecónomo está obligado a presentar ante el Provincial anualmente el informe de la gestión del Economato. Y éste a su vez ha de reportar al Padre General, anualmente, la situación económica de la Provincia. Se suma a este informe, el informe que elabora independientemente nuestro auditor oficial.

Las comunidades han de entregar anualmente el presupuesto de ingresos y gastos y mensualmente el balance de ingresos y gastos. El Ecónomo, o alguien delegado para eso oficialmente, está facultado para hacer la respectiva revisión anual de la gestión económica de las comunidades y de las Obras. También, como dije al comienzo, en el caso de algunas Obras le prestamos el servicio subsidiario de administrarles de algunos fondos.

Existen algunas fundaciones muy cercanas a la Compañía y algunas Congregaciones Religiosas femeninas a las que les ayudamos puntualmente en la administración de algunos fondos, sobre todo en lo que refiere a la transaccionalidad.

Como toda instancia de la Compañía de Jesús, el Economato es una plataforma de servicios que está en función de la misión. Nos ayudaría mucho cualquier feedback que contribuya con el mejoramiento de la calidad de lo que hacemos. Este tiempo al frente del Economato me ha permitido aprender que tan importante como los recursos, o más, son los criterios con los que los manejamos. Superar el rentismo populista que como cultura en ocasiones está a la base de nuestros procederes admirativos, es un desafío para todos.

Eloy Rivas, S.J.