El encuentro con jóvenes de distintas regiones del país ha sido de mucha riqueza, en especial para poder conocer sus intereses, sueños, visión de vida y sus inquietudes en cuanto a su discernimiento vocacional. Desde el Programa Al paso del Peregrino, de la Pastoral Vocacional, acompañamos a través de encuentros de profundización personal la realidad de aquellos jóvenes que buscan tener un norte claro hacia dónde avanzar, que buscan reconciliarse con su historia y apreciar el paso de Dios en sus vidas.

Actualmente estamos desarrollando el segundo itinerario de profundización personal titulado “Una vida de discernimiento”, un conjunto de 4 encuentros donde acompañamos a los jóvenes con elementos de reflexión y revisión personal al estilo ignaciano, para que puedan profundizar sus vidas a través del diálogo, escucha, lectura de la palabra, dinámicas y actividades reflexivas.

El itinerario “Una vida de discernimiento” se ha trabajado en la Parroquia San Alberto Hurtado de La Vega, la parroquia San Ignacio de Loyola en Maturín y la Parroquia La Ascensión del Señor en Maracay; además de la ciudad de Mérida. Se ha contado con el apoyo de varios Jesuitas y algunos Sacerdotes Diocesanos. Hemos podido notar mucho entusiasmo, dedicación y motivación por parte de los participantes quienes han mostrado una mirada esperanzadora y con ánimo de reconocer, consolidar y profundizar la llamada de Dios en sus vidas desde la espiritualidad ignaciana.

Cada encuentro de este itinerario, tiene una pregunta generadora que guía el desarrollo de las actividades. En el primer encuentro se trabaja la pregunta ¿Qué buscas?; en el segundo, ¿Qué te llama?; en el tercero, ¿Qué esperas?; y en el cuarto, ¿Qué eliges?; estas preguntas permiten enfocar y visualizar con mayor claridad las metas personales, los sueños, vivencias, anhelos, expectativas, distribución del tiempo, relación consigo mismo, con el otro y con Dios. Estos encuentros se trabajan de manera grupal, pero con varios espacios individuales, donde cada participante tiene la oportunidad de poder reflexionar su propio proceso.

En cada región donde se han realizado estos encuentros, se evidencia la necesidad de los jóvenes de ser escuchados, tomados en cuenta, de seguir encontrando sentido a sus vidas. La mayoría tienen gran compromiso parroquial y tienen servicio activo dentro de los grupos de la Iglesia. Estos han sido espacios de acompañamiento a distintas realidades sociales, culturales y de maneras de pensar.

Este itinerario se llevará a otras regiones durante el próximo año 2024, para poder garantizar que más jóvenes puedan permitirse detenerse, revisar su historia y enfocar su vida hacia ese llamado de Dios, bien sea a una vida religiosa, matrimonial o a una vida de misión. La invitación se sigue haciendo extensiva para los grupos, parroquias, movimientos interesados en vivir esta experiencia.

Que Ignacio peregrino nos acompañe e inspire en la búsqueda de aquello que más ayude a conseguir el fin para el que se es creado.

Isaura Goncalves

Juventud y Vocaciones