Entre los jesuitas de Venezuela y, por supuesto, entre el personal de Fe y Alegría, es conocido el gesto generoso de esta pareja de la entrega de la casa construida con sus manos y con los ahorros de Abraham en su trabajo nocturno en el Aseo Urbano. Pero no es conocida la calidad y profundidad de su vida espiritual, de la que esa generosidad fue una gozosa expresión (En posterior oportunidad, podremos presentar alguna información al respecto).

Según las Normae Servandae, el primer paso corresponde al Actor: en este caso, será Fe y Alegría Venezuela; y pensamos que también la Provincia S.J. de Venezuela, la Federación Internacional de Fe y Alegría y la Legión de María deben ser co-actores. Su primera tarea es presentar la postulación al titular de la diócesis en la que fallecieron, quien, después de las consultas pertinentes, presenta la causa a la Congregación de los Santos, en Roma.

En este caso, el Cardenal Baltazar Porras tomó la iniciativa de someter la propuesta a la consideración de todos los obispos de Venezuela, reunidos en Asamblea Plenaria, el 9 de enero de 2020. La aprobación fue unánime y entusiasta.

Esperamos que la constancia de esa aprobación y una resumida biografía de Abraham y Patricia puedan ser presentadas dentro de unas semanas ante la Congregación de los Santos, que examinará el informe y dictará –esperamos– el decreto, diciendo que nada impide (“Nihil obstat”) iniciar la Causa. A continuación, el Obispo diocesano dicta el decreto de introducción de la causa: en ese momento, serán ya reconocidos como Siervos de Dios.

A continuación, se instaurará en Caracas un tribunal diocesano que recibirá los testimonios de las personas que conocieron a los siervos de Dios, y recogerá toda la información pertinente.

Posteriormente, el Relator de la Causa nombrado por la Congregación para las Causas de los Santos elabora el documento denominado “Positio”. En este documento se incluyen, además de los testimonios de los testigos, los principales aspectos de la vida, virtudes y escritos del Siervo de Dios. Este documento es discutido por una Comisión de Teólogos consultores, nombrados por la Congregación para las Causas de los Santos. Después, en sesión solemne de Cardenales y Obispos, la Congregación para las Causas de los Santos, a su vez, discute el parecer de la Comisión de Teólogos.

Si la Congregación para las Causas de los Santos aprueba la “Positio”, el Santo Padre dicta el Decreto de Heroicidad de Virtudes. El que era Siervo de Dios pasa a ser considerado Venerable.

Las dos últimas etapas culminan con las respectivas declaraciones, por parte del Papa, como beatos y como santos, después de severos estudios sobre la ejemplaridad de los candidatos y su fama de santidad, después del análisis convincente de dos presuntos milagros, científicamente no explicables, atribuidos a la intercesión de los candidatos a ser considerados como beatos o como santos y después de la aprobación del Congreso de Teólogos de la Congregación para las Causas de los Santos.

Dios nos regaló estas las bellas vidas de Patricia y Abraham; esperamos que nos regale también, cumplidos todos los pasos requeridos, el reconocimiento de sus vidas santas por parte de nuestra Iglesia.

Joseba Lazcano S.J.
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